miércoles, 14 de septiembre de 2016

GENTIAN, LAS CRISIS ECONOMICAS Y NOSOTROS



Mes del Terapeuta Floral
(24 de septiembre: Día del Terapeuta Floral)


GENTIAN, LAS CRISIS ECONOMICAS 
Y NOSOTROS


Otra hermosa flor de Bach, que está incluída en el libro de cuentos sobre las flores de Bach de Diana Dresxler y que he incluído en el Taller Cuentos y Mandalas de las Flores de Bach.


Una flor para Tauro... de manera especial, que forma parte de los Doce Curadores, un conjunto de 12 flores del sistema, que el mismo Dr. Bach relacionó con los 12 signos astrológicos.


Gentian trata el pesimismo crónico de tipo más bien caracterológico, como suele suceder con las personas que tienen Sol,Luna ó Ascendente Tauro, especialmente la Luna.


Suelen ser personas que ven el vaso medio vacío, que se desaniman frente a los desafíos, y suelen ver las cosas de color agrisado, en lugar de verlas desde esos hermosos color y forma de las flores Gentian.


Su nombre científico es Gentiana amarella, y no se la debe confundir con la Genciana que se utiliza como hierba medicinal, que es otra especie, "pariente pero diferente".


Es otra flor para estos tiempos, por ejemplo en nuestro país... su enseñanza se relaciona con tener fe, creer en lo Divino, en lo Superior.


Es una flor que muy bien podría ayudarnos a los argentinos, porque tenemos a Neptuno en Casa 2 y en Sagitario !


Muy bien podría venirnos !!! por qué?


La Casa 2 simboliza el área de la vida de la persona vinculada a Tauro, el segundo signo del Zodíaco. Por lo tanto tiene que ver con lo que las personas sienten como "valores" en la vida, también se relaciona con lo económico, la supervivencia, el dinero, lo material, el confort, la abundancia. Esta Casa, en la carta del país, está en Sagitario, signo de los Papas, de la religión, la filosofía de vida, la fe, la "forma" que le damos a la espiritualidad ó lo elevado. Y allí se encuentra Neptuno, el planeta que simboliza lo espiritual pero en sus aspectos bajos es engaño y estafa, "ver los valores confusamente ó manejarlos de esa manera".


Entonces y como he comentado en otras oportunidades, nosotros no tenemos muy bien aspectada esa Casa, cuando actuamos a ese Neptuno en forma baja, y tenemos que asumir que tenemos la tendencia a quedarnos sin los medios, sin esos valores (materiales). Por eso es posible que tengamos tantas crisis económicas. Y por eso es también posible, por la conjunción de estos tres elementos, Casa 2 en Sagitario y Neptuno allí, tengamos tendencia a tener estados Gentian.


Si continuo uniendo las cosas, para completar una "fórmula anti crisis" agregaría Agrimony (es la flor caracterológica de Sagitario, indicada para la angustia por negar las propias emociones negativas) y Rock Rose (flor caracterológica de Piscis/Neptuno), para el miedo tipo pánico).


¿Nos resuena este "trío" ? "pesimismo/angustia/pánico"


Si es así, empecemos a tomar estas esencias florales, con total consciencia de para qué las tomamos, y propongo además, lo siguiente:


**Incluir en nuestra oración ó meditación diaria, en primer lugar la consciencia de la energía de estas esencias florales, visualizando las tres flores, y luego enviar estas tres energías a toda la población.


Les aseguro que todo lo que se pide en oración y se visualiza como recibido, llega.


No veo otra manera de que lleguen a tantas personas.


¿Y saben qué otra cosa?


"Estaremos haciendo lo que se nos pide desde la carta misma: Neptuno en la Casa 2 y en Sagitario nos pide que pongamos en práctica, que concretemos la práctica de la fe, la empatía y la compasión por todos los demás, incluyéndonos"

Bendiciones de Fe a través de Gentian, hoy!

Elsa B. Mirol Colella
Consultoría Psicológica, Astrológica y Floral
CTS-Centro de Terapias para la Salud
info@center-salud.com

www.center-salud.com

domingo, 11 de septiembre de 2016

EL DR. BACH, SU TERAPIA FLORAL Y LAS POSIBILIDADES ACTUALES (Un mensaje para los Terapeutas Florales)


EL DR. BACH, SU TERAPIA FLORAL 
Y LAS POSIBILIDADES ACTUALES
(Un mensaje para los Terapeutas Florales)



Septiembre es un mes de celebración para la Terapia Floral y sus Terapeutas, dado que en el año 2009, por votación en el grupo de Terapeutas Florales Flor Vida, de Argentina, al cual pertenezco, se eligió el día del nacimiento del Dr. Bach, 24 de Septiembre, como Día del Terapeuta Floral, con anuencia del Centro Bach.

No olvidemos que a partir del Dr. Bach, en los 80 años de vida de esta Terapia, se fueron generando muchos otros sistemas en el mundo, en diversos países.


Por lo tanto no nos quedemos solo con el conocimiento de este Sistema, porque las posibilidades de hacer una terapia floral profunda, como proceso hacia la salud y evolutivo, lo trasciende.

En nuestro país observo que muchas veces cuando hablamos de Terapia Floral, pareciera que la unica que existe es la que él creó. Sin embargo no es así.


La importancia de su Sistema y Fundamentos de la misma, va más allá de todo cuestionamiento, tiene un valor enorme todos los sentimos infinitamente agradecidos por su obra.


Sin embargo, si permanecemos creyendo que sabemos Terapia Floral porque solo conocemos este sistema, no es suficiente.


¿Por qué? por varias razones, algunas de ellas son que el sistema de 38 flores de Bach se refieren a 38 estados "universales", de los cuales en otros sistemas se ha llegado a derivaciones de cada uno de los 38. Por otra parte el planeta no era el mismo en 1936 que actualmente, las necesidades van cambiando en muchos sentidos. Y especialmente a partir del 2001, el mundo vive en constantes crisis, todo lo cual repercute directamente en cada uno de nosotros.


La contaminación es enorme, provocada de diferente manera, a través de la actividad humana pero también a través de la tecnología (antenas y aparatos de celulares, computadoras) y de la geoingenieria con fines no del todo conocidos (chemtrails y Haarp). A esto le sumamos la contaminación de las aguas, de las tierras, la pobreza creciente de millones y millones de personas, el aceleramiento de todo.


Evidentemente... no es el mismo mundo, y el ser humano no está viviendo las mismas circunstancias.


También sucede a veces que los consultantes no quieren hacer verdaderos cambios, éste sí es un tema que sucedía también en la época del Dr. Bach. Y en otros casos, la persona si los desea hacer, y observa al tomar flores de Bach, que no se producen, entonces abandona el tratamiento. Y la respuesta es que es muy probable que esté necesitando otras esencias florales, incluso no florales, como por ejemplo esencias de gemas, de aguas, planetarias, de animales, de diosas, de sonidos, de estrellas y hasta de eventos naturales.


A partir del Dr. Bach y por eso su invalorable importancia, incluso considerando que aun no tengamos del todo claro hasta dónde, se abrieron las puertas de otra concepción de lo sanador. Se traspasó un portal, donde hemos descubierto la energía que subyace a todo, los patrones energéticos, todo lo cual tiene estrecha relación con lo que conocemos como física cuántica si lo queremos llamar así, también podemos hablar de los conceptos de energía de la medicina china, dado que el Dr. Bach hablaba de que la energía era una sola que podía manifestarse en positivo ó en negativo. Y hasta videntes han dicho que la terapia floral existía en la Lemuria, pero de otra manera, sin mediar el agua como vehículo conductor de la energía sanadora de las flores.

Convoco a los Terapeutas Florales de este país y a todos los que lo deseen, a proponernos a partir de este año que va finalizando, ampliar nuestros conocimientos en esta profesión,  no permaneciendo solamente en el conocimiento del Sistema Bach, sino explorando otros y capacitándonos adecuadamente para llevar a cada paciente la posibilidad de un proceso completo y profundo, a la vez que nosotros mismos como profesionales de la Terapia Floral, evolucionamos también en nuestro crecimiento y sanación personales.

Abrazos florales!

Elsa B. Mirol Colella
Consultoría Psicológica, Astrológica y Floral
CTS-Centro de Terapias para la Salud
info@center-salud.com

www.center-salud.com

viernes, 9 de septiembre de 2016

MES DEL TERAPEUTA FLORAL - Conferencia de Wallingford

MES DEL TERAPEUTA FLORAL


En el año 2009 por votación del Grupo Flor Vida de Terapeutas Florales al que pertenezco y en la cual tuve la satisfacción de participar, se estableció el 24 de Septiembre como Día Internacional del Terapeuta Floral, por ser la fecha del nacimiento del Dr. Edward Bach (24-9-1886). Esta iniciativa fue enviada al Centro Bach de Inglaterra y aprobada la institución de la misma.

En Homenaje al Dr. Bach, a la Terapia Floral, a todos sus grandes Maestros, Elaboradores y Colegas, comparto material sobre esta Maravillosa Terapia, transformadora de seres humanos cuando se la conoce en profundidad.

Elsa B. Mirol Colella
Consultoría Psicológica y Holística
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Conferencia de Wallingford 
(una conferencia pronunciada el día en que Bach cumplió 50 años)

Desde los comienzos de la historia de la humanidad, sabemos que las plantas han tenido una función curativa y, tanto como alcanzamos a ver a través de la tradición, el hombre ha tenido siempre la confianza de que en las plantas medicinales de las praderas, valles y colinas permanecía escondido el poder capaz de sanar sus enfermedades. Siglos antes de Cristo, los antepasados indios, árabes, así como otras razas, fueron expertos en el empleo de los regalos de la naturaleza, al igual que los antiguos egipcios y, más tarde, los griegos y romanos y, en menor medida, los demás humanos hasta nuestros tiempos. 

 Por lo tanto, si tras ellas no se escondiese una gran verdad, no es probable que grandes naciones de diferentes creencias y distintos colores de piel hayan creído persistentemente durante milenios y estudiado de forma continua las plantas medicinales de la naturaleza, utilizándolas como medicamentos.

 En los tiempos antiguos, los médicos de los diferentes países no eran los únicos que aprendían el empleo de las plantas medicinales, sino que las personas en sí mismas poseían una enorme sabiduría sobre su propia fuerza curativa, estando en muchos casos en situación de tratarse sus propios padecimientos corporales.

 Este país, Inglaterra, no es ninguna excepción, aunque en la actualidad, el empleo de medios naturales de curación no está tan extendido, sin embargo, hasta hace una o dos generaciones, e incluso hoy en día, las gentes que viven en lugares recónditos del país poseen sus propias provisiones de plantas medicinales y conocen cómo se deben tratar las enfermedades.

 Durante los últimos cuatro o cinco últimos siglos se han escrito en Inglaterra diferentes libros sobre las propiedades curativas de las plantas, entre los que destaca el escrito hace casi 300 años por Culpepper, como uno de los más famosos.

 Este libro se encuentra todavía en numerosos hogares de las Islas Británicas, donde es estudiado, utilizado y altamente valorado. Aunque este libro contiene más de 300 plantas medicinales, lo que significa que se precisan unos conocimientos básicos, sin embargo, la gente se esfuerza por hacer suya esta sabiduría para poder tratar la mayoría de sus padecimientos.

 En el curso de la historia hubo tiempos en los que la enfermedad prácticamente sólo podía ser tratada exitosamente con ayuda de las plantas medicinales. En otra épocas, el arte de la medicina natural se olvido en gran parte. En la actualidad, vivimos en esa época, pero la naturaleza posee tal poder que podemos estar seguros de que volverá a nosotros.

 En los tiempos antiguos, cuando una gran nación desaparecía, se perdía con ella una gran parte de su sabiduría, pero, dado que hoy en día, los descubrimientos se convierten inmediatamente en universales, existe la esperanza de que la bendición que nos ha tocado en suerte a través del re–descubrimiento de las plantas medicinales, se extienda universalmente, conservándose de esta manera esos conocimientos en algún país del mundo. Las plantas medicinales de las que estoy hablando en este discurso son ya empleadas de forma frecuente en muchas partes del mundo, aun habiendo sido recientemente descubiertas.  

 Podemos partir con toda seguridad de la idea de que, en los tiempos en los que se conocía y empleaba correctamente las propiedades de las plantas medicinales, eran habituales los procesos exitosos de curación, y de que los hombres de aquella época debieron poseer una gran confianza en ellas. Si no hubiera sido este el caso, entonces la fama, la confianza y la creencia en la fuerza curativa de las plantas no habrían sobrevivido el ascenso y declive de las culturas, y no habrían permanecido durante cientos y miles de años en la memoria de los hombres.

 La curación a través de métodos naturales puros y maravillosos es seguramente el método medicinal que más nos interesa a la mayoría de nosotros, y, en lo más profundo de nuestro ser, experimentamos que, de hecho, existe algo de verdad en todo ello; algo que nos dice que esa forma de sanar que tiene la naturaleza es el camino correcto.

 Llenos de confianza, buscamos en la naturaleza todo aquello que necesitamos para mantenernos con vida: aire, luz, alimentos, etc. Es altamente improbable que en este enorme sistema que nos proporciona todo no se haya tenido en cuenta la curación de nuestras enfermedades y de nuestros padecimientos.
 Por lo tanto, vemos que la ciencia que estudia las propiedades curativas de las plantas se remonta a los tiempos más antiguos, de donde el hombre ha podido conocer que su empleo fama han perdurado durante siglos, siendo en muchas épocas de la historia el principal método curativo y prácticamente el único. 

 Este método curativo, sobre el que esta tarde estoy hablando, presenta las siguientes ventajas frente a otros métodos:

1. Todos los medicamentos son producidos a partir de flores, plantas y árboles de la naturaleza. Ninguno de ellos es tóxico ni puede ocasionar daños, indiferentemente de la cantidad que de ellos se tome.

2. Existen sólo 38 remedios medicinales, lo que significa que es más fácil encontrar la planta correcta que cuando contamos con numerosos medicamentos diferentes.

3. El método de elección del medicamento es tan sencillo que puede ser comprendido por la mayoría de las personas.

4. Las curaciones que se han conseguido son tan maravillosas que superan incluso las expectativas de aquellos que han utilizado este método y las de los pacientes que se han beneficiado de él.

 Estas plantas medicinales han continuado teniendo éxito donde otros tratamientos han fracasado. Y ahora que ustedes ya tienen una idea de lo antiguo y reconocido que es el arte de la curación a través de las plantas medicinales, vamos a pasar al tema principal de esta tarde.

 Esta conferencia se ocupa de dos temas centrales:

1- Me gustaría presentarles un nuevo método de curación por medio de la plantas medicinales.

2- Quisiera apartar lo más posible el miedo que ustedes puedan tener ante la enfermedad.

 Aunque, comparativamente, sólo han transcurrido unos pocos años desde que el primer grupo de las 38 plantas medicinales fue descubierto –que es el tema que hoy nos ocupa–, sin embargo, en ese breve período de tiempo, estas plantas han tenido ocasión de demostrar las más fantásticas propiedades curativas. Estas pruebas no sólo han sido observadas en nuestro país, ni únicamente en nuestro continente, sino también en países tan lejanos como la India, Australia, Nueva Zelandia, América, etcétera.

 En lo que se refiere a un tratamiento con plantas medicinales, son de gran importancia los siguientes puntos:

1. Los medicamentos se obtienen a partir de plantas y árboles de la naturaleza, no siendo ninguno de ellos perjudicial.

2. Su forma de empleo puede ser comprendida sin esfuerzo por personas que no poseen conocimientos médicos, de tal forma que pueden estar presentes en cualquier hogar.

 Reflexionen un momento acerca de lo que eso significa. Entre nosotros, existen personas que experimentan, en mayor o menor grado, el deseo de poder ser útiles en casos de enfermedad, de estar en situación de poder liberar al enfermo de su padecimiento y sanarlo, pero las circunstancias de la vida les han impedido que se pudieran convertir en médicos o enfermeras y creen que nunca podrán realizar ese sueño. Estas plantas medicinales les ofrecen la oportunidad de sanar a miembros de su familia o de sus círculos de amistades o a conocidos.

 Junto a su ocupación habitual, pueden prestar una gran ayuda en su tiempo libre al poner en práctica muchas de sus capacidades curativas. Hay incluso personas que han dejado su profesión para poder dedicar todo su tiempo a esta forma de medicina.

 Para aquellos que siempre han soñado con el ideal de liberar a la humanidad de su padecimiento, todo esto significa el poder hacer realidad su sueño, ya sea dentro de su propia familia o a una escala mayor.

 Quisiera indicar de nuevo expresamente que no es necesario disponer de conocimientos científicos cuando se utilizan estas plantas medicinales, ni siquiera es necesario conocer en nombre de l enfermedad. No se trata de la enfermedad, sino de los pacientes. Para el tratamiento, no es importante lo que el paciente tenga, ya que una misma enfermedad arroja diferentes resultados en los distintos pacientes.

 Si las repercusiones fueran las mismas en todas las personas, entonces sería fácil conocer el nombre de la enfermedad, pero ése no es el caso, y es precisamente ése el motivo por el que en la ciencia moderna resulta a menudo tan difícil denominar la enfermedad concreta que padece un paciente.

 La enfermedad carece de importancia, lo realmente importante es el paciente; la manera en que él o ella se siente afectado. Ésa será la verdadera guía que conduce a la curación.

 En la vida diaria, cada uno de nosotros posee su propio carácter, que es el resultado de nuestras preferencias, inclinaciones, imaginaciones, pensamientos, deseos, objetivos y la manera en la que tratamos a nuestros semejantes. Este carácter no reside en nuestro cuerpo, sino en nuestro espíritu, y el espíritu es la parte más sensible de cada uno de nosotros. ¿Cómo nos puede, entonces, extrañar que sea precisamente el espíritu el que, con sus diferentes estados de ánimo, sea el primero en mostrar los síntomas de una enfermedad? Siendo tan sensible, representará para nosotros, en relación a la enfermedad, una guía mucho más eficaz, que si nos dejamos llevar por el cuerpo.

 Modificaciones en nuestro espíritu nos conducirán, de manera inequívoca, al remedio que necesitamos, aun cuando al principio nuestro cuerpo apenas se haga eco de esos cambios. Ahora queremos desviar nuestra atención hacía algunas de las diferentes posibilidades que existen acerca de cómo un determinado padecimiento puede repercutir en el individuo.

 Todos nosotros sabemos que una misma enfermedad nos puede afectar a cada uno de nosotros de manera totalmente diferente. Así, por ejemplo, cuando Tommy tuvo el sarampión, estaba totalmente nervioso; Sissy, por el contrario, tranquila y obnubilada; Johnny quería que le mimaran continuamente; el pequeño Peter estaba sobre excitado y miedoso; Bobby quería que le dejasen en paz, etcétera.

 Si la enfermedad tiene repercusiones tan diferentes, tiene poco sentido el querer tratarla aisladamente. Es mejor tratar a Tommy, Sissy, Johnny, Peter y Bobby, sanar a cada uno individualmente y, con ello, el sarampión.

 Es importante que a ustedes les quede claro que no se deben guiar por el sarampión para encontrar el tratamiento correcto, sino que el punto de referencia debe ser los efectos que la enfermedad tiene en el pequeño paciente. El estado anímico del niño es el indicador más sensible para averiguar que es lo que ese paciente en particular necesita.

 De la misma manera que el estado de ánimo nos ayuda a encontrar el tratamiento correcto de a enfermedad, así también no puede poner en sobre aviso antes de que el sufrimiento se manifieste, haciendo de esta manera posible que éste no avance más.

 Al igual que el estado de ánimo durante la enfermedad nos conduce al tratamiento adecuado, así también nos puede advertir antes de que el padecimiento se manifieste ofreciéndonos la oportunidad de poder detener el avance de la enfermedad.

 El pequeño Tommy regresa de la escuela a casa extraordinariamente cansado, obnubilado o nervioso, necesita atención o quiere que lo dejen en paz, etc. No es “el mismo”, como se suele decir. Vecinos amistosos pasan por casa y opinan que Tommy está incubando alguna enfermedad y deben esperar a que se manifieste. Pero, ¿por qué esperar? Si Tommy es tratado de acuerdo con su estado de ánimo, podrá recuperarse rápidamente, y si amenaza con manifestarse cualquier enfermedad, la mayoría de las veces no se producirá, pero, en caso de que eso ocurriese, se trataría de una manifestación tan débil que apenas se podría notar.

 Esto se puede aplicar a todos nosotros. Antes de que se manifieste una enfermedad se da normalmente una temporada en la que uno no se encuentra especialmente bien o en la que se ésta un poco cansado. Ese es el momento en el que debemos tratarnos, ponernos en forma y acabar con el empeoramiento de nuestro estado.

 Prevenir es mejor que curar. Estas plantas medicinales nos ayudan de manera maravillosa en el mantenimiento de nuestro bienestar, protegiéndonos del ataque de agentes desagradables.

 Bueno, ya hemos hablado suficientemente de los primeros estadios de la enfermedad. Ahora nos queremos dirigir a aquellos que se encuentran enfermos desde hace algún tiempo atrás. También en este punto existen motivos suficientes para tener la esperanza de que se produzca una mejoría del estado general, o bien de una curación total. Nadie debería perder jamás la esperanza de sanar. Además, nunca deberíamos tener miedo del nombre con el que se denomina a una enfermedad. En última instancia, se trata sólo de un nombre. No existe ninguna enfermedad que, por sí misma, sea incurable. Esto se puede afirmar con todo derecho, porque se han recuperado personas que padecían una enfermedad cuyo nombre nos asusta a la mayoría de nosotros. Si esto ha sido posible en el caso de ciertos pacientes, también lo puede ser para nosotros. A veces se necesita menos tiempo para que algunas personas se recuperen de una de esas terribles enfermedades que para que otras se recuperen de una enfermedad no tan grave. Todo depende en mayor medida del individuo que de la enfermedad en sí.

 En el caso de enfermedades prolongadas, se aplica el mismo principio de tratamiento que para afecciones más pasajeras o no tan graves, ya que, también en el caso de padecimientos que se sufren desde hace mucho tiempo, la persona afectada sigue poseyendo su carácter, sus deseos, esperanzas, imaginaciones, preferencias, antipatías, etcétera.

 Repitiéndolo una vez más. Todo lo que se debe de hacer es prestar atención a los efectos que la enfermedad tiene sobre el paciente: si está deprimido, si no posee esperanzas de recuperarse, si tiene miedo de un empeoramiento de su estado, si está nervioso, si desea compañía o si prefiere tener su propia tranquilidad y estar solo, etcétera, para poder buscar el remedio o los remedios apropiados según los diferentes estados de ánimo.

 También aquí es maravilloso el hecho de que en el caso de una enfermedad que amenaza con manifestarse, no lo haga cuando se ha podido restablecer el estado anímico del paciente. Por lo tanto, en estos casos, en los que el paciente está enfermo desde hace mucho tiempo, se produce una notable mejoría y se recupera el carácter propio, logrando que, también así, desaparezca la enfermedad, una vez que se ha logrado superar esos estados anímicos antinaturales como la depresión, el miedo, etc., sin importar la enfermedad de que se trate.

 Existe todavía otro tipo de persona. En este caso, se trata de aquellas que, en el sentido normal de la palabra, no están real mente enfermos pero que, sin embargo, siempre andan quejándose de ésta o aquella molestia. Estas molestias, seguramente, no son tan graves pero bastan para hacer que, a ratos, la vida sea un continuo y difícil examen hasta que se convierte en una carga. Estas personas quedarían profundamente agradecidas si se las libera de sus padecimientos. La mayoría de ellos han probado ya miles de remedios para acabar con estos problemas, sin haber encontrado la solución definitiva.

 A este grupo de personas pertenecen aquellos individuos que, a menudo, padecen de dolores de cabeza, algunos son víctimas cada año de fuertes resfriados, otros padecen reuma, digestiones pesadas u ojos irritados, asma o ligeros trastornos cardíacos, insomnio, etcétera.

 Supone también una gran alegría el poder ayudar a estas personas que, a menudo, han creído tener que soportar durante toda su vida estas molestias. Y, entre todas ellas, particularmente, las que han temido que, con la edad, esos síntomas empeoren aún más. Casos semejantes pueden ser sanados y, con frecuencia, se produce ya una mejoría poco tiempo después del comienzo del tratamiento.

 Para terminar, existe todavía otro grupo. Personas que se encuentran realmente bien, que son fuertes y sanas pero que, sin embargo, tienen sus dificultades. Estas personas comprueban que su trabajo o su tiempo libre se ven dificultados por los siguientes factores: tienen un deseo exagerado de hacer todo correctamente; son excesivamente entusiastas y agotan todas sus fuerzas; tienen miedo de fracasar, no se creen tan inteligentes como otras personas o bien, no pueden decidir lo que realmente quieren. A este grupo pertenecen aquellas personas que tienen miedo de que le ocurra algo a la persona que tienen a su lado, que siempre temen lo peor aun cuando no exista motivo para ello. Entre ellos se encuentran aquellos que son hiperactivos y están desorientados y que, parecen no encontrar nunca la tranquilidad. También se incluyen aquellas personas que son demasiado sensibles, tímidas y nerviosas, etcétera. Todos estos padecimientos causan pesar y preocupación aun cuando no pueden ser definidos como enfermedades, pudiendo ser restablecidos de nuevo cuando esas personas recobran la alegría de vivir.

 Vemos, por lo tanto, la gran fuerza curativa que posee el remedio correcto, no sólo en lo referente a mantenernos sanos y protegernos de enfermedades, no únicamente en lo que atañe a detener una enfermedad amenazante, a liberarnos y sanarnos cuando padecemos y estamos enfermos, sino también en lo que se refiere a recuperar la paz mental, el sentimiento de felicidad y alegría cuando nuestra salud es la correcta. 

 De nuevo, queremos asegurar lo siguiente: ya se trate de que se esté agotado o simplemente un poco cansado, de evitar una enfermedad o de tratar una enfermedad más o menos larga, el principio a aplicar es siempre el mismo: Se debe tratar al paciente. Y se le debe tratar según su estado de ánimo, su carácter, su individualidad y así nunca se podrán equivocar.

 Piensen de nuevo la alegría que le depara a una persona que quiere encontrarse en situación de hacer algo bueno por los enfermos, e incluso ayudar a aquellos por los cuales la medicina ya no puede hacer nada más. El convertirse en un sanador entre sus semejantes le confiere poder.

 Reflexionen también nuevamente sobre el hecho de que esto nos proporciona una postura totalmente nueva ante la vida, ya que perdemos el miedo y crece nuestra esperanza.

 Este arte de la curación ha sido puesto en práctica, publicado, y cedido generosamente a otras personas para que, de esta manera, individuos como ustedes puedan ayudarse a sí mismos en caso de enfermedad o, puedan mantenerse sanos y fuertes. No es necesario poseer conocimientos científicos, sólo se ha de estar en posesión de un poco de conocimiento, comprensión y sensibilidad para con la naturaleza, lo cual es totalmente natural para la mayoría de nosotros.

 La tarde del día de hoy no basta para que les pueda dar una descripción detallada de todos los 38 remedios. Y tampoco es realmente importante, ya que con conocer cómo se utilizan tres o cuatro de estos medicamentos se conoce el principio común aplicable a todos los demás.

 Por este motivo, queremos ocuparnos de los medicamentos que se prescriben en el caso del miedo. No es importante q se
trate de una accidente, de una enfermedad repentina o duradera o, incluso, de personas a las que no le falta nada especialmente, si existe miedo, se debe prescribir uno de los remedios contra el miedo.

 Naturalmente, puede que sea necesario el empleo simultáneo de varios medicamentos, ya que se pueden dar diferentes estados. En estos casos, se deben suministrar adicionalmente otros medicamentos, pero dependiendo de cada caso en particular.

 El miedo, en cualesquiera de sus aspectos, está muy extendido, no únicamente entre los enfermos, sino que también nos afecta a nosotros que, normalmente, nos sentimos perfectamente bien. Pero, sea lo que sea, estos medicamentos nos ayudarán siempre a liberarnos de esa pesada carga que denominamos miedo.

 Existen cinco tipos de miedo y, por ello, cinco medicamentos: uno para cada una de las manifestaciones del miedo.

 El primer medicamento está indicado para casos en los que el miedo es enorme, desembocando en temor o pánico. En estos casos, o bien el miedo está enraizado en el paciente, o bien es provocado por el hecho de que el estado es tan grave que incluso despierta un profundo terror entre otras personas. Este tipo puede aparecer con una enfermedad repentina o con un accidente, pero siempre, cuando ha tenido lugar una emergencia o un gran peligro. En este caso, el remedio es el Heliántemo, que se obtiene a partir de una pequeña planta de nombre “heliántemo común”.

 El heliántemo común es una preciosa planta de flores amarillas que crece en las laderas de las montañas, con frecuencia allí donde el terreno es pedregoso o rocoso. Como planta cultivada se encuentra en jardines que poseen adornos con piedras, aunque para emplearla como remedio curativo siempre se debe de escoger la variedad silvestre.  

 Este remedio ha logrado ya maravillosos efectos y, en muchos casos alarmantes, proporciona una mejoría tan sólo unos minutos u horas después de su toma.

 Los conceptos claves para este remedio son: pánico, temor, una gran e imprevista situación de emergencia o peligro.
 El segundo tipo de miedo es más frecuente: es el miedo con el que nos encontramos en nuestra vida diaria.

 Los miedos normales de los que somos víctimas muchos de nosotros son: miedo de sufrir accidentes, miedo ante enfermedades, miedo de que empeore el estado de una enfermedad, miedo de la oscuridad, miedo a quedarse solo, miedo a que irrumpan en la casa para robar, miedo a que se produzca fuego, miedo de la pobreza, miedo de los animales, de otras personas, etc. En general, miedo de cosas concretas, sin importar si existe motivo o no para ello.

 El remedio para este tipo de miedo es una preciosa planta de nombre Mímulo (mímulo jaspeado). Esta planta tiene bastan te parecido con el azmizcle, crece en aguas claras y en las orillas de los ríos.

 El tercer tipo de miedo es el miedo frente a cosas confusas, imprevisibles, que no pueden ser explicadas. Algo así como si fuera a ocurrir algo espantoso sin poder tener una idea de lo que pueda ser. 

 Todos estos miedos, para los que no se puede aportar un motivo pero que, sin embargo, son muy reales y excitante, requieren el remedio que se extrae del Álamo temblón. El alivio que este remedio ha proporcionado a muchas personas es algo realmente maravilloso.

 El cuarto tipo de miedo reside en el hecho de que se sobrecoge al espíritu, no pudiendo este resistir la tensión. Surge cuando en nosotros aparece el impulso de hacer cosas en las que normalmente no deberíamos pensar o que sólo deberíamos tomar en consideración durante un momento. 

 El remedio para este estado de miedo se extrae de una cereza (Cherry plum) que en las zonas rurales crece junto a los setos. Esta planta expulsa todas las ideas falsas, proporcionándole al paciente la fuerza y confianza necesaria.

 Finalmente, el quinto tipo de miedo, es el temor pro los otros, principalmente por aquellas personas que están a nuestro lado.

 Cuando llegan demasiado tarde, se cree que ha tenido que ocurrir un accidente, cuando se van de vacaciones, se teme que les sobrevenga una desgracia. Algunas enfermedades se hacen muy graves, e incluso aquellos que no están realmente enfermos padecen un miedo enorme. Temen siempre lo peor y esperan una gran desgracia.

 El remedio para estas personas es la flor del Castaño rojo que todos conocemos tan bien. Esta flor aparta estos miedos rápidamente y nos ayuda a volver a pensar de forma normal.

 Estas cinco diferentes formas de miedo no pueden confundirse entre sí fácilmente, ya que están suficientemente diferenciadas. Aunque sea el miedo el estado de ánimo que más frecuentemente debemos tratar, son necesarios uno o más de los cinco remedios para poder luchar contra todas sus diferentes manifestaciones.

 Entre los otros remedios, ustedes encontrarán aquellos que son usados para todos los estados diferentes que puedan poner se de manifiesto, como, por ejemplo, remedios para aquellos que sufren de inseguridad, que nunca saben lo que quieren o lo que es correcto para ellos. Algunos remedios para la soledad, otros para aquellos que son hipersensibles, otros para la depresión, etcétera. 

 Con muy poco esfuerzo se puede encontrar el remedio o los remedios que un paciente necesita. Una vez más, el punto más importante es el siguiente: por más fantástico que esto pueda sonar, liberen al paciente de ése o esos estados anímicos que se describen en este método de curación, para lograr así la recuperación del mismo.




Elsa B. Mirol Colella
Consultoría Psicológica, Astrológica y Floral
CTS-Centro de Terapias para la Salud
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sábado, 3 de septiembre de 2016

HISTORIA DE LA FITOTERAPIA Y LA MIRADA HOLISTICA

HISTORIA DE LA FITOTERAPIA 
Y LA MIRADA HOLISTICA



La Fitoterapia es la medicina más antigua y probada del mundo.

De forma obligada los individuos y sociedades prehistóricas mantenían un fuerte contacto con la naturaleza la cual, al principio, de una forma accidental repercutía en el hombre, ya fuera por la ingesta de plantas tóxicas o venenosas, picaduras de insecto etcétera. Estas situaciones pasaban a formar parte de la experiencia de las comunidades antiguas que se hacían eco de qué les dañaba, pero también y del mismo modo de una forma accidental, en el más de los casos azarosa, comprendían que la naturaleza era fuente de sustancias con propiedades curativas. Al principio la metodología empírica era la única guía sustentada por una base mística y religiosa en cuanto al uso de drogas vegetales; por tanto las más de las veces no se apreciaban resultados, siendo la experiencia a lo largo de los siglos la que seleccionaría aquéllas drogas útiles para el hombre.

Medicina oriental: con una antigüedad de unos 60.000 años; indicativo todo ello de que Homo neanderthalensis podría haber tenido unas nociones básicas del uso de plantas. 

India: los primeros usos curativos de las plantas se remontan a unos 10.000 años en la India, mientras que los más antiguos documentos que lo testimonian pertenecen al imperio sumerio ((3000 a. C.)7 y a China; entre todos se destaca el Herbolario de Shên Nung (2700 a. C.) 

Egipto: importantes fueron también los papiros egipcios que plasman el conocimiento de esa civilización en más de 700 formas diferentes de medicamentos de naturaleza vegetal y animal. Famosos son los encontrados por el egiptólogo alemán G.M. Ebers (1837-1898) y también los de Smith (1600 a. C.), que tratan 160 tipos de drogas como el opio, etc. 

Mesopotamia: se realiza una labor análoga a la egipcia de recopilación de todo el conocimiento y material relacionado con las drogas vegetales y su actividad; todo ello confirmado por el hallazgo de 660 tablas de escritura cuneiforme en la región de Nínive, al parecer fruto de la orden dada por Asurbanipal 700 años antes de Jesucristo. De entre las 250 drogas que recoge este compendio se encuentran el opio, cáñamo indiano,azafrán, mirra, mandrágora e incluso la hoja de belladona presenta las mismas indicaciones que hoy día como antiespasmódica y antisecretora.

Tanto la civilización egipcia como las variadas culturas mesopotámicas mantenían circunscripto todo este saber, al mundo místico haciendo la relación dicotómica religión-medicina aún más fuerte. 

India: por su parte India, mantenía ya hace más de 5.000 años buenas comunicaciones con las civilizaciones china, egipcia y mesopotámica. Los dos primeros tratados más importantes elaborados en esta región son el Átharva-veda escrito sobre el 2.000 a. C. y el Susruta hacia el 1.300 a. C. ambos constituyen una completa guía de la época en materia de enfermedades y remedios. Cabe destacar la mención que hacen a las drogas como rawolfia y acónito. También en el Nuevo Mundo mucho antes de la llegada del colono europeo a América, sus habitantes poseían un profundo conocimiento del mundo vegetal como por ejemplo los indios americanos que conocían la coca, lima; los aztecas usaban cacao, vainilla, pimienta, tabaco; y los indios norteamericanos usaban para curaciones áloe, cáscara sagrada, jalapa, sauce y lobelia.

Grecia: es en el seno de la civilización griega, donde la secularización de la disciplina médica tiene su culmen, llevando a la ruptura entre misticismo y medicina, hasta entonces estrechamente ligadas, confiriendo autonomía a esta técnica. 

El primer tratado sistemático de botánica farmacéutica De Historia Plantarum, escrito por el griego Teofrasto (372-287 a. C.) filósofo peripatético sucesor de Aristóteles en la dirección de su escuela, fue muy difícil y casi incomprensible.
Otra figura griega protagonista de importancia excepcional en este campo, fue Hipócrates, fundador de la escuela de Cos (460-377 a. C.). Ese antiguo médico, clasificó por vez primera de manera sistemática 300 especies de plantas medicinales, incluyendo también recetas, métodos de empleo y dietas, influyendo mucho, de esa manera, sobre el mundo romano y el pensamiento de la edad Media. Entre sus obras más significativas, destaca el De medicina de Celso (18 d. C.). 

Ya en la era cristiana Dioscórides, un griego enrolado en el ejército romano y recorriendo los dominios del imperio, realiza su gran aportación (materia que proporciona la naturaleza) y posteriormente ampliada por los copistas con. 
En el s.XV d.C se traduce al latín como "De Materia Medica" de gran importancia pues contenía descritas más de 600 drogas. Solamente en época romana se comienza así a hablar de Farmacoterapia y Farmacognosia en el sentido moderno que damos al término.

Recordar también los 37 libros del Naturalis Historia de Plinio el Viejo (23-79), una obra enciclopédica fundamental para comprender los conocimientos farmacológicos de los antiguos; los estudios de Claudio Galeno (129-201), que catalogó los medicamentos en función del "calor" o "humor", según grados crecientes (Methodus medendi) además de preconizador de la polimedicación; y la obra de medicina en 70 libros del médico personal del emperador Giuliano l'Apostata, Oribasio (325-403), que trata de falsificaciones de las drogas.
Con el final del imperio romano, los conocimientos científicos médicos vendrán a ser conservados en los monasterios y desarrollados paralelamente en el mundo árabe, donde nace la alquimia, la predecesora de la química moderna, y en donde fue elaborado el primer ejemplo de farmacopea. Habiendo recogido el testigo la cultura árabe, realiza acopio de todo el saber hindú y hereda los saberes del mundo greco-romano para una vez más recopilar y ampliar el conocimiento sobre drogas vegetales introduciendo la nuez moscada, maná, tamarindo, alcanfor, cubeba etc. 

Destacan como máximos exponentes Averroes, Mesué el joven, Serapión el joven e Ibn al-Baitar que describe 1.400 drogas vegetales y su actividad farmacológica. Importante también, el trabajo de Isacco Giudeo (850-950 circa), el Libro de los alimentos y de los remedios simples, y el notoCanone de Avicenna (980-1037).

Mientras tanto se fue desarrollando una relación entre las instituciones religiosas, las casas de los peregrinos, los hospitales, etc., junto con los huertos botánicos cultivados por los monjes. Y se destaca Hildegarda von Bingen, canonizada además por la Iglesia Católica, una Rara Avis por ser mujer,videnre,  herbolaria, música y declarada asimismo Santa. 

En la Edad Media se desarrolla más el comercio de las especias y las drogas, y con ellas de las plantas medicinales, y, su difusión se ve incrementada. 
En el S XIII vemos nacer los primeros cultivos de las mismas, pero sólo entre el 400 y el 500 se inicia la verdadera ciencia botánica.

Con el descubrimiento de América, surgen nuevas rutas comerciales y aparecen nuevos materiales y drogas; se introducen el cacao, café, ipeca, quina etc. que impulsan la Materia Médica mientras que la imprenta se encarga de la rápida difusión de la obra de Dioscórides. Así, en las universidades también se difunden las primeras cátedras deLectura semplicium (botánica experimental).
El primer tentativo de nomenclatura botánica fue hecho por Leonhart Fuchs (1501-1566). 

En los mismos años, Paracelso (1493-1541) enfrenta estudios químicos concentrándose sobre los principios activos de las plantas. Sus seguidores empezarán después, aquella parte de la química que estudia los medicamentos. 
Magnol (1638-1715), será el que introduce en la clasificación botánica la idea de la familia: todo el reino vegetal, subdividido en 76 familias. 

Otros personajes importantes son Ruiz y Pavón, José Celestino Mutis, Lemery. Las ideas de Paracelso producen un vuelco en la terapéutica que se ve levemente compensada por la llegada de las drogas del Nuevo Mundo como la corteza de quina de empleo en la malaria o la hoja de digital en el tratamiento de la hidropesía. 

No obstante la tendencia al alza del uso del principio activo preconizado por Paracelso produce una desestimación de la utilidad de las drogas vegetales, actitud reforzada y potenciada por una serie de trabajos como los de Scheele que aísla ácidos orgánicos a partir de drogas vegetales. 

En 1806 Sertürner separa la morfina del opio. Progresivamente se dilucidan las estructuras químicas de los compuestos y continuamente se aíslan productos a partir de sus drogas y comienza un creciente estudio de las propiedades farmacológicas propugnado por Magendie y su discípulo Claude Bernard . 
El principio activo adquiere predominio sobre la droga, más aún cuando se empiezan a conocer los mecanismos de acción. 
Toda esta situación inicia un proceso en el que la Fitoterapia se ve relegada y desprovista del atributo de ciencia, pasando a ser considerada como medicina popular. 

Más descubrimientos hizo Carlos Linneo (1707-1778), que, partiendo del descubrimiento de los órganos genitales en las flores de Camerario (1665-1721), divide por géneros y especies adoptando una especial nomenclatura de dos nombres, que permite identificar cualquier especie de hierba.

Sin embargo aprovechando el filón de los avances científicos y tecnológicos comienza a restituirse en su lugar natural dentro del circuito sanitario que son la Farmacia y la Medicina.

Esta es solo un detalle de la evolució de la que hoy llamamos Medicina /Farmacopea Alopática. Faltaría agregar entonces que existe otra rama, que llamamos Medicina / Farmacopea Holística y que comprenden a su vez diversos enfoques como la Homeopatía, la Medicina Germánica, Ayurveda, China, Naturista, la Terapia Floral,etc.

Estas últimas surgen en diferentes momentos de la historia, por ejemplo la Ayurveda es milenaria, lo mismo que la Medicina China. 

En Occidente se siguió el camino de la búsqueda de los principios activos, llevado todo esto por el enfoque de la Ciencia Positivista, que es racional y desconoce la existencia de la energía como elemento sutil e invisible.  

A partir del S XIX el Dr. Hahnemann, alemán,  descubre la Homeopatía e inicia un nuevo camino dentro de la Medicina Occidental.  

El Dr. Edward Bach retoma, cien años después, sus conceptos, y desarrolla lo que hoy conocemos como Terapia Floral. Se apoyó también en Hipócrates, Paracelso, en la medicina celta y oriental en general, buscando ir más allá del plano físico, y de alguna manera, volviendo a los antiguos conocimientos que indicaban que había una relación entre cuerpo-mente-emociones y alma.

De manera que los invito a seguir aprendiendo este maravilloso mundo de la Fitoterapia, sin dejar nunca de lado que somos una unidad, y que los diversos síntomas y enfermedades tienen correspondencia con nuestro patrón de pensamiento, emociones, creencias, conductas y, en definitiva, como decía el Dr. Bach “la enfermedad es un conflicto entre el alma y la personalidad”.

En el Mes del Terapeuta Floral cabe recordarlo y comprender la maravillosa unión de todo.

Elsa B. Mirol Colella
Consultoría Psicológica, Astrológica y Floral
CTS-Centro de Terapias para la Salud
info@center-salud.com
www.center-salud.com
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jueves, 28 de julio de 2016

CONSULTORIA PSICOLOGICA, ASTROLOGIA Y TERAPIA FLORAL

CONSULTORIA PSICOLÓGICA, ASTROLOGIA Y TERAPIA FLORAL


"La salud depende de que estemos en armonía con nuestra alma" 
Dr. Edward Bach


Te ofrezco un espacio para que logres superar tus conflictos desde el abordaje de la Consultoría Piscológica acompañada de la valiosa visión de la Psico-astrología y las Esencias Florales de varios sistemas.
Todo esto accompañado de la palabra transformadora, mi escucha y devolución acerca de lo que observo que está sucediendo en tu vida, y la realización de Ejercicios destinados a cambiar conductas y lograr bienestar.
"Las crisis son oportunidades que nos dá nuestra alma para revelarnos quiénes somos, y cuáles son nuestros potenciales "
Pánico - Miedos - Angustia - Depresión 
Insomnio - Cefaleas - Inseguridad 
Stress - Síndrome de burn-out
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Adicciones
Enfemedades físicas agudas y crónicas (se logra la disminución de síntomas y en algunos casos la remisión)
Obesidad - Sobrepeso 
Te sugiero preguntes acerca de tu problema puntual

Trabajaremos juntos a través de…
Consultoría Psicológica, Focusing, Pensamiento Positivo, Mandalas, Niño Interior, Astrología, Terapia Floral (Sistemas Bach, Bush, California, Sirio, Homeofónicas, Planetarias), Sales de Schuëssler, Homeopatía,  Aromaterapia, Gemoterapia, Tarot Madre Paz (orientación con Arquetipos)

MODALIDAD
Si estás residiendo en el Interior ó Exterior del país, podrás consultar a través de los medios que la tecnología de la Era de Acuario pone a disposición nuestra, y que bien utilizadas, son maravillosas...
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Esta circunstancia no disminuye la eficacia del tratamiento, por mi experiencia clínica, percepción natural y porque te ofrezco un tratamiento absolutamente personalizado, y con comunicación permanente, más allá del horario de consulta.
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