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viernes, 8 de julio de 2022

ASTROLOGIA Y FLORES DE BACH: INESTABILIDAD Y CODICIA

  LA ASTRO-PSICOLOGIA DE LAS SIETE ENFERMEDADES PRIMARIAS DEL HOMBRE, SEGÚN EDWARD BACH

(Peter Damian - Parte III)



Bach decía que "la inconstancia, la indecisión y la debilidad de propósito son el resultado de una personalidad que se niega a ser regida por el Yo Supremo, y que nos lleva a traicionar a los demás a causa de nuestra debilidad.  Dicho estado sería imposible si dentro de nosotros tuviéramos la noción de la Divinidad Inconquistable e Invencible, que somos en realidad nosotros mismos.

Astrológicamente, la inconstancia aparece en los horóscopos donde las posiciones planetarias predominan en los elementos más sutiles como el Fuego, el Aire ó el Agua.  La Tierra y los signos fijos echan lastre al horóscopo.  La ausencia de planetas en los signos fijos ó de Tierra deja a las energías "sin cable a tierra".  Entonces la tendencia a la inestabilidad aumenta.  Observamos este fenómeno ejemplificando en la irritabilidad e inquietud de los tipos Impatiens ó Agrimony, la indecisión y vacilación de Scleranthus ó Cerato, ó la voluntad débil de Clematis.  Esta inconstancia es algo más que una simple pereza.

Bach menciona las más graves consecuencias de traicionar a los demás a causa de nuestra propia debilidad.  Puede ser tan dramático como la traición adjudicada a Judas, ó un asunto cotidiano como desilusionar a otra persona por falta de continuidad en nuestros propósitos.  La inestabilidad mental pueden tener los mismos efectos en el movimiento y coordinación del cuerpo.  Las inestabilidades físicas pueden ir desde la torpeza y el descuido hasta la predisposición a accidentes peligrosos.  El planeta Urano suele ser indicador de este comportamiento, cuando aflige a Mercurio (para la actividad mental), ó a Marte (para la actividad motora).

Está claro aquí el mensaje de Bach: no podemos permitirnos seguir luchando de manera dispersa.  Cada uno de nosotros tiene el deber de  perfeccionarse y evolucionar. Como las palabras de Marco Aurelio: "¡Levántate ó haz de modo que te levanten!"

Por último está la codicia.  Bach la consideró una negación de la libertad y de la individualidad de cada alma.  La codicia precede al ansia de poder.  Ignorando los derechos que las otras personas tienen -para desarrollarse a su manera, a su propio ritmo y de acuerdo a los designios de su propia alma-  los codiciosos tratan de usurpar el rol del Creador, esclavizando a otros en aras de su propia avidez de poder.

Uno se acuerda inmediatamente del tipo que requiere Chicory, y al mismo tiempo, del contraste entre el tipo Chicory y el Water Violet.  Astrológicamente, tales ansias de poder implicarían fuertes aspectos entre los planetas que ocupan Leo y Escorpio. Plutón estaría relacionado probablemente, con planetas personales.

La retribución física a la codicia, ó al deseo de dominar a los demás, es que el codicioso se vuelve un verdadero esclavo de sus deseos y de su cuerpo.  Tal enfermedad impedirá en última instancia el cumplimiento de sus ambiciones egoístas.  Cuando Plutón aparece implicado, es posible que se presenten adicciones u otras conductas compulsivas que, eventualmente, socavan el autocontrol.

Lo irónico es que un planeta benéfico puede implicarse en los aspectos más avariciosos de la codicia: Júpiter.  Cuando Júpiter está afectado, la glotonería -un matiz muy pecular del egoísmo-  abruma al apetito con tal pasión por su propia complacencia que deja al estómago, el  hígado, el intestino, la sangre -y así a todo el cuerpo- en abierta dependencia de la enfermedad.

CTS-Centro de Terapias para la Salud
Elsa B. Mirol Colella
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miércoles, 4 de septiembre de 2019

Memorias de la hija de Edward Bach (prólogo libro)


Soy Bobbie
Memorias de la hija de Edward Bach, 
Evelyn Bach Varney
(Prólogo)


Muchos se preguntarán qué tiene de “floral” este libro, excepto que la protagonista es la hija de Edward Bach.  Creo que esta pregunta surgirá porque todavía muchas personas, incluso los profesionales de este arte, creen que la terapia floral son las flores, ó la enseñanza técnica de su uso.  Realmente creo que hasta que no seamos capaces de integrar la experiencia como una totalidad –y en esto incluyo a Edward Bach como un alma en su complejidad vital- seguiremos en el paradigma de lo bueno y lo malo del que la terapia floral se quiso desmarcar en 1930, con la despedida de Bach de su universo convencional, seguro para su personalidad y repleto de comodidades y reconocimiento.

Ochenta y tres años después de la muerte de Bach sigue existiendo un gran vacío en la historia humana de Edward Bach, en el marco oficialista de nuestra ciencia, pues pareciera que el mito como exaltación de una parcela de la vida del héroe ha de estar por encima de la verdad, para que siga deslumbrando a los que necesitan referencias de excelencia para sentirse seguros, y por ello se resisten a integrar la polaridad de la existencia ó rechazan todo lo que no se ajuste al modelo de necesidad que se ha creado para sostener a la leyenda.  Ya lo explicó extensamente Carl G. Jung en su magna obra Mysterium Coniunctionis, al referirse a la necesidad de trascender la polaridad integrando los opuestos.

Todos hemos vivido en un momento de la vida la negativa a aceptar la parte menos amable de nuestra madre, en la necesidad de seguir manteniendo, en nuestro ánimo, la certeza del amor sin el que no podríamos vivir, y de cómo con la madurez existencial y el reconocimiento de nuestra propia sombra dimos un paso a un verdadero amor integrado, que humanizó al lama en un profundo respeto por la que hasta entonces sol existía en una faz.  Quizás éstos son los pasos que debemos seguir dando para amar realmente a la terapia floral como almas cada vez más conscientes.

De no haber sido por el empeño de mis dos hermanos Lluis Juan Bautista –que seguro algo habrá “soplado” en esta nueva obra desde su nueva vocación- y Eduardo Grecco, la terapia floral seguiría siendo una historia técnica desde la cronología curricular cercenada de la verdadera humanidad de su promotor y elevada por ello a lo imposible para cualquier simple mortal. Humanizar los hechos es acercarlos a las vísceras, al alma de las cosas cotidianas, hacerlos posibles para muchos otros que seguirían dependiendo del “salvador”, paralizados en la imposibilidad de pensar y de traer al mundo algo parecido ó superior a lo que en el mito se idealizó.

A estas alturas nadie debería cuestionar la verdadera trascendencia de una ciencia que nace de la vocación de fomentar la evolución del alma, al margen de las características personales del “canal” que permitió su coagulación en el tiempo, que lo trajo para que la humanidad despertara de su necesidad de seguir creando mitos e idealizando la vida y así seguir frustrando sus expectativas espirituales, pues la espiritualidad, como tantas veces repitió Edward Bach, es ser fiel a uno mismo, que no es más que vivir  consciente y aceptar la naturaleza del ser en todas sus facetas como prólogo de la expresión pura del Real Ser.

Que Edward Bach fuera humano inunda mi corazón de esperanza; que viviera la “batalla” de los que han decidido servir a la humanidad me tranquiliza, pues ahí residimos muchos de los que hemos querido seguir su camino y sus enseñanzas.

En este libro los autores dan voz a una parte de Bach, pues desde la mirada sistémica no podemos desdeñar ningún vínculo, ya que todos ellos forman parte del alma –en este caso la de Edward Bach- y su hija, como un símbolo del inconsciente, debió ser muy importante para su evolución personal.  Esa voz relata un proceso en paralelo, de cómo una parte del sistema complementa la hazaña que la otra parte aportará a la humanidad, de cómo la soledad de una niña permite el descubrimiento de la terapia floral.  Esta obra nos permite reconocer los dos lados de una historia que se va completando gracias a la contribución de todos los que participaron en ella y nos dá una gran lección de vida; lo idílico es un sueño Clematis, conocer potencia aun más, si cabe, la labor de un hombre que renunció a mucho de sí para cumplir con su vocación.

Nunca sabremos si se podría haber hecho de otro modo, ni tiene sentido pensar en otros finales; de hecho, ni siquiera sabemos si lo que relata el diario de Evelyn Varney realmente ocurrió ó fue la necesidad de sanar su historia la que le llevó a compartir su recuerdo, que, aunque incierto, como en la clínica, es imprescindible como necesidad de sanar para seguir adelante.  Dar voz a Evelyn Bach Varney es hacer consciente lo inconsciente, es ampliar la consciencia y sanar heridas.  Entender a Evelyn y entender a Bach, contemplar el prisma que se engarza disolviendo el olvido, dando voz, aunque sea en esta obra, es amar.  Ese amor hará que entendamos la necesidad que lleva al inconsciente colectivo a rezumar hacia la consciencia, pues la terapia floral como ciencia nunca se verá afectada por este hecho, ya que su naturaleza traspasa al hombre, aun siendo humano, incluso a su memoria como ya lo hizo con Freud, Jung y otros grandes hombres, que quizás nunca supieron ser “buenos padres” desde la moral y convencionalidad afectiva aparente, pero que trajeron algo grande para toda la humanidad ¿Y si lo hubieran sido?

Quiero agradecer en estas últimas letras a Amparo y a Eduardo por la valentía y compromiso hacia la erradicación de la ignorancia, uno de los pilares que sostuvo Edward Bach hasta el final.

Luis Jiménez
Semana Santa de 2019



domingo, 19 de noviembre de 2017

Astrología y los Doce Curadores: Scleranthus - Libra


ASTROLOGIA Y LOS DOCE CURADORES
SCLERANTHUS -  LIBRA




El tipo que requiere Scleranthus sufre de indecisión.  Dudosas e inseguras, son personas que pierden fácilmente el equilibrio y se confunden.  Simplemente, no pueden decidirse. En su comportamiento personal van de un extremo al otro del ánimo y del temperamento, y como no son personas especialmente robustas, pueden llegar a sufrir ataques de nervios.  Padecen a menudo de mareos ó vértigos.

Tranquilos y pacíficos por naturaleza, no buscan consejo para salir de su indecisión, como haría el tipo Cerato.  Tampoco se confunden fácilmente frente a una miríada de posibilidades.  La indecisión aparece cuando se les presentan sólo dos alternativas. Incapaces de elegir, llegarán eventualmente a una decisión basándose en su propio consejo.  Es probable que les lleve cierto tiempo;  por lo que son proclives a demorarse, no por miedo a las consecuencias (como el tipo Mimulus) sino por mera indecisión.

Como no pueden concentrarse, parece que también les faltará convicción, que fueran “desleídos”. Esto les sucede sea porque realmente ven las dos salidas, y les preocupa ser justos, sea porque quieren seguir siendo apreciados, lo que significa una gran necesidad para el tipo Scleranthus.

Los tipos Scleranthus constructivos son tranquilos y seguros frente a las decisiones. Confían en que sabrán cuándo se necesita tomar alguna decisión, si es que la hay.  Equilibrados, de buen discernimiento, atemperados en sus juicios, reflejan hacia el exterior la armonía que experimentan en su interior.  Honrados y justos, como Salomón, estas personas son requeridas y respetadas por sus consejos.  El tipo Scleranthus constructivo es aquél que ha encontrado el Tao.

Libra
Cardinal - Aire
21 de septiembre – 21 de octubre

Un estudio de este signo servirá para comprender mejor el tipo Scleranthus. Libra es el séptimo signos del Zodíaco natural y se encuentra opuesto a Aries. Está en el punto medio de la rueda del Zodíaco, que es el camino astrológico simbólico que toda alma debe recorrer.  Su comienzo marca la caída ó el equinoccio de Otoño/Primavera.  Como ya se ha dicho en la sección que describe Chicory/Escorpio, este momento también marca la caída de Adán en el Paraíso Terrenal.

Considerado en ese contexto, Libra se puede interpretar como el punto sin retorno, sobre el cual la humanidad permanece en equilibrio, en el sendero de la evolución que conduce a Acuario.  Vacilando a menudo entre la progresión y la regresión personal, aquí a medio camino, los seres humanos se encuentran equidistantes de sus orígenes y de sus eventuales objetivos.  Como el signo de Libra es el que más lejos se halla de estos dos puntos, ha caído en un estado de ignorancia con respecto a la verdadera naturaleza de ambos.  Por lo tanto los librianos suelen sentirse apartados y sin esperanzas, tanto del creador como de su destino personal.  La decisión de continuar hacia adelante se complica aun más porque Escorpio –el octavo y siguiente signo- bloquea el camino con su presencia atemorizante, sofocando de miedo las  aspiraciones de Libra.  No es sorprendente entonces que el símbolo de Libra sean los platillos, ya que en este punto todo pende de una balanza.

La cuestión de la balanza sirve para identificar la fuente de preocupaciones de Libra;  pesar las alternativas y luego decidir correctamente.  “Yo equilibro” son las palabras claves del signo, y para la personalidad de Libra esto significa hacerlo siempre de un modo totalmente justo.  No es tarea fácil y Libra se encuentra con frecuencia asediado por el fantasma de la indecisión, como ya hemos sugerido al referirnos al tipo Scleranthus.

Sin embargo, por lo general  Libra acepta el desafío llevándolo a un ámbito donde puede probar su bien desarrollada capacidad de juicio, como el de la diplomacia ó de los tribunales.  Los librianos tienen un sentido innato para el “juego limpio” y la justicia, combinados con una inteligencia excepcional de la cual se sienten especialmente orgullosos.  Los nativos de este signo son a menudo literatos y conocidos por su amor a la lectura (podemos detectar con facilidad el origen de la palabra “library”) y la escritura;  Libra ha producido un notable conjunto de gigantes de la literatura.

Como un signo cardinal de Aire, su intelecto penetrante seguramente resulta buena compañía para los otros signos de Aire, Géminis y Acuario. Se deduce que los nativos de este signo son tan elocuentes como aquéllos.

De hablar suave y amistoso, los librianos están decididos a cooperar en las interacciones sociales.  Aman la armonía en todo nivel (aman también la música) y a veces la actitud de conseguir “la paz a cualquier costo” los hace parecer indecisos frente a los demás.

Este es el signo del matrimonio y el poderoso impulso que sienten los librianos para casarse se ve fortalecido por su planeta regente, que es Venus, la diosa del Amor.  La actitud de compartir nace naturalmente en ellos y, así como las palabras de Aries, su signo opuesto, son “yo soy”, las de Libra expresan “nosotros somos”.

La representación del signo suele ser una versión modificada de los platillos, también en una relación de oposición con Aries;  así como Aries es el sol naciente (la ascendencia del ego), el dibujo de Libra puede percibirse como un sol poniente, lo que atestigua la voluntad del signo de dejar de lado la expansión del ego a fin de compartir.

La representación de Libra puede considerarse todavía en otro contexto;  el de la justicia más elevada, a la cual está sometida nuestra especie.  Esta es, por supuesto, la justicia de Dios, que nosotros interpretamos según nuestra experiencia como “karma”.

La ciencia tiende a definir el “karma” como “causa y efecto” y reemplaza las antiguas nociones de una justicia celestial o divina por modernas leyes impersonales de probabilidad.  A pesar de que evitamos complejas explicaciones de principios estadísticos, es interesante notar la llamativa similitud que hay entre la grafía de Libra y lo que la estadísticas conoce como “curva normal de distribución”.

Los símbolos son idénticos, tanto en diseño como en significado.  Esta curva, también conocida como “curva normal de probabilidades”, es la explicación científica del modo en que se distribuyen la mayoría de los hechos sobre la Tierra.  Esta curva, que tiene la forma de una campana, según se dibuja en un gráfico, describe el término medio;  el resultado infalible y recurrente de lo que el científico consideraría casualidad es lo que Libra revela como el designio justo de la naturaleza, ó la expresión de una justicia mayor.  Cuando le concierne a los asuntos y acciones de los hombres, esta justicia se hace “karma”, “lo que siembres has de cosechar”.  Todo vuelve a ti al final. En términos astrológicos no es difícil apreciar esto cuando uno considera que Saturno (el planeta del Karma) está exaltado cuando se halla en el signo de Libra.

En virtud de su posición en el Zodíaco, Libra es el signo que mejor ejemplifica la paradoja.  Su representación también se usa como símbolo matemático para denotar la “diferencia entre”.  Si incorporamos los métodos librianos de comparación y moderación, seremos capaces, eventualmente, de alcanzar el conocimiento verdadero.

La Astrología y las Flores de Bach - Los Doce Remedios del Zodíaco
Peter Damian


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(...continuará)

Fuente:
"La Astrología y las Flores de Bach-Los Doce Remedios del Zodíaco"

Peter Damian
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Elsa B. Mirol Colella
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jueves, 11 de mayo de 2017

ASTROLOGIA Y FLORES DE BACH - IMPATIENS ARIES

IMPATIENS – ARIES





Impatiens (Impatiens glandulifera)
Como el nombre de la flor lo indica, las personas de este tipo sufren estados de impaciencia e irritabilidad. Rápidos en el pensamiento y en la acción, pueden captar las nuevas ideas de modo más rápido que la mayoría, y pronto se vuelven intolerantes con las personas que no se mueven tan rápidamente como ellos. Prefieren trabajar solos, sin trabas y a su propio ritmo.  Nada parece suceder lo suficientemente rápida para un tipo Impatiens.

Se enojan cuando los alcanza la enfermedad, por ejemplo –y “alcanzar” parece ser la palabra adecuada, porque ellos siempre están corriendo- , lamentando esta intrusión y reclamando curaciones rápidas.  No quieren escuchar ni siquiera los dictados de  la naturaleza para que aminoren el paso.  Como carecen de disciplina y de autocontrol, son propensos a sufrir accidentes. Invariablemente se precipitan donde ni los ángeles se atreverían a entrar.

Casi nunca sutil, el tipo Impatiens puede ser abiertamente grosero y malhumorado. Siempre trata de apurarse y esperar a todos los que lo rodean.  Tema la frustración porque eventualmente lo agota.  El temor a la frustración quizás sea la raíz de su preferencia por trabajar a solas, lo que finalmente resulta mejor dada su tendencia a culpar a otros cuando las cosas no salen bien.

También su exagerado sentido de la independencia hace que a menudo se quede realmente solo y solitario en otros sentidos.  Puede alienar a la gente son su brusquedad, su manía de encontrar faltas y su naturaleza poco simpática.  Los tipos Impatiens no son líderes intencionalmente –comotratan de serlo los tipos Vervain- , sino que más bien puede llamárselos pioneros.

Los tipos Impatiens constructivos son capaces, decididos y con frecuencia, brillantes. Este tipo puede convertirse en líder, por ejemplo, como un primer motor que sabe cómo se consigue hacer las cosas.  El tipo constructivo se hace responsable y no culpa a los demás de sus errores ó fallas personales.  Permanece seguro y confía en sí mismo cuando se activan los altos valores que lo guían.

Aries
Signo Cardinal – Fuego
21 de marzo -21 de abril

Un estudio de este signo explicará mejor el tipo Impatiens.  Así como Tauro parecía un objeto inamovible, Aries es la fuerza irresistible. El dibujo de Aries presenta la aparición de la estación de la Primavera.  Si miramos los dos cuernos ascendentes del carnero, podemos también interpretarlos como el  primer  brote de una fuente que irrumpe desde la tierra, o incluso la primera flor.

Aries, el Carnero, es el ascendente natural del Zodíaco, ya que aparece como el primer signo.  Su naturaleza es el fuego cardinal, lo que habla de su tremenda energía, que sus nativos poseen en  abundancia. Esta energía a menudo se malgasta y rara vez es duradera, porque la energía de Aries es la del impulso y no la del esfuerzo sostenido.

Como el primer signo del Zodíaco, Aries es el más primitivo.  Con una descripción que no intenta ser destructiva, decimos que es el signo que no intenta ser destructiva, decimos que es el signo del no saber y de la ignorancia. No es coincidencia que se celebre el “Día de todos los Tontos” el primero de abril, en los países de habla inglesa.

El punto de evolución de Aries se halla en el nivel reconocimiento egocéntrico personal.  Hay un aspecto infantil en Aries, una inocencia que no es, sin embargo, un sinónimo de virtud. Aries puede ser un niño muy travieso.  Su personalidad petulante se encuentra ilustrada en la épica griega por el dios de la guerra (Ares), llamado Marte por los romanos y considerado por los astrólogos el regente del signo del Carnero.

Las palabras claves para este signo son: “Yo soy”. Parecería que los nativos de Aries no pueden dejar de ponerse a sí mismos primero en todos los casos.  Tan audaces e indomables como Taurus obstinado, los arianos poseen un auténtico coraje que es además irrefrenable.

Sin vueltas ni engaños, prefieren el acercamiento directo para presentarse: “Yo, Aries”. Son hombres y mujeres de acción;  consiguen lo que quieren.  Y si usted logra entenderse con un ariano, él ó ella se convertirá en una excelente compañía.

La Astrología y las Flores de Bach - Los Doce Remedios del Zodíaco
Peter Damian



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Elsa B. Mirol Colella
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ASTROLOGIA Y FLORES DE BACH

ASTROLOGIA Y FLORES DE BACH

Los 12 Curadores



Los remedios florales de Bach son un método natural y simple de curar (ó establecer el equilibrio y la armonía) a través de la personalidad, usando las esencias de flores salvajes.

La farmacopea de este método de tratamiento se elabora a partir de 38 remedios florales.   Esta terapia fue descubierta y desarrollada en Inglaterra por Edward Bach, un científico, bacteriólogo y médico que realizó estos descubrimientos entre 1920 y 1930. Sus remedios, elaborados partiendo de plantas salvajes, arbustos ó árboles, tenían como finalidad el alivio de ciertos estados mentales.  No se recetaban para trastornos físicos pero se usaban de acuerdo con el estado de ánimo del paciente.

La teoría se basaba en la idea de que un estado de ánimo no armónico acompaña a todas las enfermedades y una condición mental negativa puede ser, de hecho, la causa de la enfermedad.

Los remedios florales de Bach son definidamente holísticos en su aplicación;  tratan al paciente, no a la  enfermedad.  Son simples, seguros y cuestan muy poco. Se pueden obtener sin receta, no son dañinos ni crean hábito.  Tampoco ofrecen antagonismo alguno con respecto a cualquier otra forma de tratamiento médico y cualquier persona puede usarlos sin riesgos.

Fue el deseo de Edward Bach que cualquier persona pudiese curarse a sí misma mediante las esencias florales. Todo lo que hace falta son unas pocas gotas –previamente  preparadas en un frasco-  que se toman con agua ó se ponen directamente en la boca.

La aplicación más importante de los remedios es su uso preventivo, que induce a las  personas a preocuparse por su propia condición ó bienestar, mental y espiritual, y a buscar y aplicar el remedio, cuando existe un trastorno, en los niveles causales del ser.  Como se tratan, en primer lugar, los niveles causales, los remedios nos permiten controlar la desarmonía en sus orígenes, antes de que se manifiesten como una enfermedad física. Bach tiene algo que decir con respecto a este asunto:

“La acción de estos remedios consiste en elevar nuestras vibraciones y abrir nuestros canales de recepción hacia el Ser Espiritual, para que nuestra naturaleza haga fluir la particular virtud que necesitamos y barra con la causa que provoca el daño en nosotros.  Estos remedios, como la bella música ó cualquier cosa gloriosa y edificante que nos inspire, pueden elevar nuestra verdadera naturaleza y acercarnos más a nuestra alma y, por ese mero acto, traer paz y alivio a nuestros sufrimientos.  No curan por el hecho de atacar a la enfermedad, sino porque hacen fluir en nuestros cuerpos las hermosas vibraciones de nuestra naturaleza más elevada, en presencia de la cual la enfermedad se derrite como la nieve al sol”

No hay verdadera curación a menos que cambie nuestro punto de vista, que se logre la paz de la mente y la felicidad interior”

No creo que Bach haya querido decir que los remedios florales son terapéuticos en el estricto sentido de la “curación” de una enfermedad en particular.  Podemos usarlos para ayudar e inspirar a la mente y el espíritu. La enfermedad no puede prosperar allí donde existe un estado de salud plena.  La verdadera salud, más que la ausencia de enfermedad ó de dolor, es un estado radiante de vibración.  El poder que fluye de la salud, como los rayos del sol, no permite la entrada de la oscuridad ó de la enfermedad.  Los remedios florales elevan tanto al espíritu como a la mente, aumentando el nivel de energía vital dentro de nosotros, y ayudándonos a crear las condiciones de salud verdaderas.

Existen 38 remedios dentro del sistema de curación descubierto por Bach. Originariamente eran solo 12, que Bach descubrió entre 1928 y 1932 y describió en un folleto publicado poco después.

El trabajo de Bach se basaba en su convicción de que la humanidad se compone de 12 tipos ó grupos perfectamente definidos.  Cada individuo pertenece a uno de esos grupos cuyos integrantes comparten signos distintivos y rasgos precisos de carácter, personalidad y temperamento.

Los integrantes de cada grupo pueden reconocerse claramente por su comportamiento, actitud y expresión.  Las características de estos tipos se vuelven particularmente evidentes en cuanto se enferman, observaba Bach.

Más que tratar la enfermedad, Bach trataba la personalidad, el carácter y el temperamento de sus pacientes. Inspirándose en sus observaciones, se dedicó a buscar los cambios de ánimo que sufren los 12 diferentes tipos y descubrió la existencia de 12 estados de ánimo principales:

Miedo
Terror
Tormento mental o preocupación
Indecisión
Indiferencia o aburrimiento
Duda o desaliento
Ansiedad
Debilidad
Falta de confianza en uno mismo
Impaciencia
Entusiasmo excesivo
Orgullo o retraimiento

Estos 12 estados de ánimo corresponden a los 12 curadores que Bach seleccionó como remedios. A su vez, los 12 signos del Zodíaco corresponden a los 12 Curadores, dado que el exponente de cada signo tiene una debilidad que puede ser superada a medida que evoluciona.

Cabe hacer notar que Bach confiaba en su intuición con respecto al proceso de descubrimiento y preparación de las esencias florales.

No realizó experimentos “científicos” sino que actuó en armonía con el orden arquetípico que dicta las leyes de la naturaleza y que gobierna, por cierto, los procesos naturales.  Puedo asegurar que su división de la humanidad en 12 tipos no fue una clasificación arbitraria o casual.  Más bien, es coincidente, en el sentido arquetípico de la palabra, ya que el lector que está familiarizado con la Astrología y el ocultismo advierte la significativa aparición de los números 12 y 7 en todas las clasificaciones de Edward Bach.

Es evidente en su obra la predilección que tenía por estos sistemas numéricos arquetípicos;  los 12 tipos de la humanidad, los 12 remedios florales o curadores, los 12 distintos estados de ánimo.

También resultan notables los 7 encabezamientos bajo los cuales agrupó, más tarde, a todas las esencias.  En su libro o”Heal Thyself”, Bach hizo una  lista de las que creía que eran enfermedades reales y primarias del hombre;  orgullo, crueldad, odio, egocentrismo, ignorancia, inestabilidad y codicia. Otra vez el número 7.

Aun antes de su dedicación exclusiva a los trabajos con las flores, cuando se desempeñaba como bacteriólogo, Bach se hizo conocer por sus “Nosodes”. Eran 7 vacunas –las cuales todavía hoy se emplean- que se administraban por vía oral para combatir la enorme variedad de microorganismos presentes en el intestino.  Él clasificó estas variedades, y les dio nombre a los 7 grupos de bacilos que constituyen los 7 grupos principales.

Creo sinceramente que esos valores numéricos -12 y 7- son sagrados para la Naturaleza, y que le vienen a la mente a Edward Bach como el orden natural que agrupa e ilustra a la vez sus aspiraciones personales y descubrimientos arquetípicos.

Es más, la prueba de que los 12 curadores corresponden a los 12 signos del Zodíaco no se reduce a los números.  A continuación se ofrecen descripciones completas de los 12 tipos florales de personalidad y los cambios de ánimo para los cuales se los receta.  Para cada uno de ellos, he añadido el correspondiente signo astrológico.

Al astrólogo le resultará fácil apreciar cómo cada presentación del remedio-tipo ofrece a su vez, un único y fascinante perfil del signo zodiacal que le corresponde.

La Astrología y las Flores de Bach - Los Doce Remedios del Zodíaco

Peter Damian

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viernes, 30 de septiembre de 2016

LIBERENSE A USTEDES MISMOS - Dr. Edward Bach

LIBERENSE A USTEDES MISMOS





Capítulo II
La salud depende de la armonía con  nuestras propias almas


Es de primordial importancia que el verdadero significado de la salud y la enfermedad sea claramente comprendido.

La salud es nuestra herencia;  nuestro derecho. Es la unión total y absoluta entre el alma, la mente y el cuerpo, y no es un ideal demasiado lejano ni difícil de alcanzar;  por el contrario, es tan fácil y natural que ha pasado desapercibido para muchos de nosotros.

Todas las cosas terrenales no son más que interpretaciones de las cosas espirituales. La más pequeña e insignificante de las ocurrencias tiene detrás un propósito divino.

Cada uno de nosotros tiene una misión divina en este mundo, y nuestras almas usan nuestras mentes y nuestros cuerpos como instrumentos para la realización de esta tarea;  de esa forma, cuando los tres están trabajando al unísono, el resultado es la salud y la felicidad perfectas.

Una misión divina no significa necesariamente sacrificio, retirarse del mundo ó rechazar los placeres de la belleza y la naturaleza;  por el contrario, significa disfrutar más y mejor de todas las cosas.  Significa hacer el trabajo de la casa, cultivar una granja, pintar, actuar, ó servir a nuestros semejantes en la forma en que sepamos.  Y esta tarea, cualquiera que sea, si la amamos por sobre todas las cosas, será el definitivo mandato de nuestras almas;  la tarea que estamos llamados a hacer en este mundo, y el único en que podremos ser nosotros mismos, interpretando de una forma material y cotidiana el mensaje del verdadero Yo.  Nuestra salud y nuestra felicidad serán así las que nos permitan juzgar hasta donde hemos interpretado bien este mensaje.

En el hombre perfecto existen todos los atributos espirituales, y venimos a este mundo a manifestarlos de a uno por vez, así como a perfeccionarlos y fortificarlos de modo que ninguna experiencia ni dificultad puede debilitarnos ó apartarnos del cumplimiento de ese propósito.

Nosotros elegimos nuestras propias ocupaciones terrenales y las circunstancias externas que nos proporcionarán las mejores oportunidades de probarnos al máximo.  Venimos con el conocimiento global de nuestra tarea específica;  venimos con el inimaginable privilegio de saber que todas nuestras batallas están ganadas antes de entrar en combate;  que la victoria es cierta aun antes de que llegue la prueba, porque nosotros sabemos que somos los hijos del Creador, y como tales, divinos, inconquistables e invencibles.  Con este conocimiento, la vida es un verdadero regocijo;  las dificultades y las experiencias pueden considerarse como aventuras, porque si comprendemos plenamente el poder que tenemos y somos fieles a nuestra Divinidad, todas las dificultades se desvanecerán como la niebla bajo el sol. Para ello Dios otorgó a sus criaturas el dominio sobre todas las cosas.

Tan solo con escucharlas, nuestras almas nos guiarán en cada circunstancia y en cada dificultad;  la mente y el cuerpo, dirigidos por ella, pasarán por la vida irradiando felicidad y perfecta salud, tan libres de preocupaciones y responsabilidades como un confiado niño pequeño.


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Como parte de la Celebración del Mes del Terapeuta Floral, comparto artículos y diversos materiales de interés relacionados con la Terapia Floral y la obra del Dr. Bach.

El Día Internacional del Terapeuta Floral fue establecido en el año 2009, el día 24 de Septiembre, dia del nacimiento del Dr. Edward Bach,  a partir de la votación realizada en el Grupo de Terapeutas Florales "Flor Vida", de Argentina, al cual pertenezco, y como iniciativa del mismo, siendo aprobado por el Bach Centre de Inglaterra ese mismo año.

El Dr. Bach nació el 24 de septiembre de 1886, en Moseley, en las afueras de Birminhgham, Inglaterra.

Elsa B. Mirol Colella
Consultoría Psicológica y Floral
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viernes, 23 de septiembre de 2016

SOMOS LA CAUSA DE NUESTRO SUFRIMIENTO IV (Discurso del Dr. Edward Bach)


SOMOS LA CAUSA DE NUESTRO SUFRIMIENTO IV

(Cuarta parte del discurso pronunciado en Southport, en febrero de 1931, ante la comunidad médica inglesa)



Es preciso abandonar para siempre la idea de que el alivio puede obtenerse mediante el pago de oro ó de plata.  La salud, como la vida, es de origen divino y solo puede obtenerse por medios divinos.  Quizá parezca que el dinero, los lujos, los viajes, son capaces de comprar una mejoría para nuestro ser físico, pero estas cosas nunca pueden darnos verdadera salud.

El paciente del mañana debe entender que él, y solo él, puede conseguir para sí mismo el alivio del sufrimiento, aunque reciba el consejo y el auxilio de un hermano mayor que lo ayude en su esfuerzo.

La salud existe cuando hay una armonía perfecta entre el alma, la mente y el cuerpo, y esta armonía, y solo esta armonía, debe alcanzarse antes de que se alcance la curación.

En el futuro nadie se sentirá orgulloso de estar enfermo;  por el contrario, la gente se sentirá avergonzada de su enfermedad como lo estaría si hubiera cometido un crimen.

Y ahora quiero explicarles dos condiciones que han provocado, quizá, la mayor cantidad de enfermedades en este país que ninguna otra causa individual;  los grandes defectos de nuestra civilización: la codicia y la idolatría.

Es obvio que la enfermedad se nos envía como una forma de corrección.  Es nuestra entera responsabilidad, el resultado de nuestra malas acciones y malos pensamientos. Si solo pudiéramos corregir nuestra faltas y vivir en armonía con el Plan Divino, la enfermedad no podría nunca atacarnos.

Aquí, en nuestra civilización, la codicia lo ensombrece todo. Hay codicia de riqueza, de rango, de  posiciones, de honores mundanos, de comodidades, de fama, pero no quisiera hablar de esto porque, en comparación, todas estas cosas son inofensivas.

Lo peor de todo es la codicia de poseer a otro individuo. A decir verdad, esto es tan común entre nosotros que se llega a considerar casi correcto y apropiado.  Esa manera de ver las cosas no mitiga el mal ya que desear la posesión ó influencia sobre otro individuo ó personalidad es usurpar el poder de nuestro Creador.

¿Cuántos, entre sus amigos y familiares, pueden Uds. decir que son libres? ¿Cuántos hay que no estén limitados ó influidos ó controlados por algún otro ser humano? ¿Cuántos hay que podrían decir, día tras día, mes tras mes, año tras año, “Yo solo obedezco los dictados de mi alma, inconmovible ante la influencia de otras personas ?

Y sin embargo, cada uno de nosotros es un alma libre, responsable solo ante Dios por sus acciones, y hasta por sus mismos pensamientos.

Es posible que la mayor lección que debemos aprender de la vida es la libertad. Libertad en relación con las circunstancias, con el ambiente, con otras personalidades y prncipalmente con respecto a nosotros mismos, porque hasta que no seamos libres no podremos darnos y servir a nuestros hermanos de manera completa.

Recuérdese que si sufrimos enfermedad ó dificultades, si estamos rodeados de parientes ó amigos que nos molestan, si tenemos que vivir entre aquellos que nos dominan y regulan nuestra vida, que interfieren en nuestros planes y dificultan nuestro progreso, se debe a nosotros mismos;  es porque todavía queda en nosotros un vestigio que obstaculiza nuestra libertad, ó nos falta aun el valor para reclamar nuestra propia individualidad, nuestro derecho innato.

El momento en que nosotros le hayamos dado la libertad completa a todo lo que nos rodea, cuando ya no deseemos atar ó limitar, cuando ya no esperemos nada de nadie, cuando solo pensemos en dar y volver a dar y nunca tomar, en ese momento nos encontraremos libres de todo el mundo:  perderemos nuestros lazos, se romperán nuestras cadenas y, por primera vez en nuestra vida conoceremos la alegría exquisita de la perfecta libertad.  Libres de toda atadura humana, seremos siervos felices y dispuestos solo para nuestro Ser Superior.

Tanto se ha extendido el poder posesivo en Occidente que se necesitará mucha enfermedad hasta que la gente se dé cuenta del error y corrija su vida, y según sea la severidad y el tipo de dominación sobre el otro, así sufriremos si seguimos usurpando un poder que no le pertenece al hombre.

Por derecho innato tenemos libertad absoluta, y solo podemos obtenerla si garantizamos esa libertad a toda alma viviente que se acerque a nuestra vida.  Porque en verdad cosechamos lo que sembramos y en verdad “seremos medidos con la misma vara que nosotros usemos”

Exactamente de la misma manera en que nosotros bloqueamos la vida de otro, sea joven o viejo, del mismo modo eso se vuelve contra nosotros.  Si limitamos sus actividades, quizás encontremos nuestro cuerpo limitado por la rigidez.  Si además les causamos dolor y sufrimiento, debemos estar preparados para soportar lo mismo, hasta que nos hayamos corregido;  y no hay enfermedad, por más severa que sea, que no precise que la controlemos y que cambiemos nuestro rumbo.

Aquellos de ustedes que sufren en manos de otra persona, pónganse contentos, porque eso significa que han alcanzado el estadío de avance en que se les enseña a recobrar su libertad, y el dolor y la pena misma que ustedes están soportando les está enseñando cómo corregir sus propia falta;  advertida y corregida ésta, sus problemas se habrán terminado.

El modo de empezar a trabajar para lograrlo es practicar una amabilidad exquisita;  no herir al otro con el pensamiento, la palabra ó la acción.  Recuérdese que todas las personas obran para su propia salvación, van por la vida a fin de aprender aquellas lecciones necesarias para perfeccionar su propia alma y deben hacerlo por sí mismas, deben tener sus propias experiencias, aprender los peligros del  mundo y  -mediante su propio esfuerzo- encontrar el camino que los lleve a la cima de la montaña.

Lo máximo que podemos hacer, cuando tenemos un poquito más de conocimiento y de experiencia que un hermano más joven, es guiarlo con amabilidad. Si quiere escuchar, bien, sino, debemos esperar pacientemente hasta que una mayor experiencia le enseñe su falta, y quizás entonces vuelva a nosotros.

Debemos tratar de ser amables, tan tranquilos, tan pacientemente útiles que nos movamos entre nuestros hermanos como un soplo de aire ó un rayo de luz, siempre listos para ayudarles cuando lo pidan pero nunca forzando sobre ellos nuestros puntos de vista.

Y ahora quiero hablarles de otro gran impedimento para la salud que es muy pero muy común hoy en dia y representa uno de los mayores obstáculos que los médicos encuentran en su lucha por curar.  Se trata de una forma de idolatría. Cristo dijo: “No podéis servir a Dios y a la riqueza” y sin embargo el servicio de la riqueza es uno de los mayores estorbos.

Hubo una vez un ángel –un ángel glorioso, magnífico- que se le apareció a San Juan, quien se postró en adoración.  Pero el ángel le dijo: “No lo hagas porque yo soy tu sirviente y tu hermano. Adora a Dios”.  Y sin embargo hoy, decenas de miles de nosotros no adoramos a Dios, ni siquiera al maravilloso ángel, sino a un ser humano como nosotros.  Les puedo asegurar  que una de las mayores dificultades que se debe superar es la adoración del sufriente por otro mortal.

Es muy común la expresión: “Debo preguntarle a mi padre, mi hermana, mi marido”. ¡ Qué tragedia ¡ Pensar que un alma humana que está desarrollando su evolución divina, debe detenerse a pedir permiso a un compañero de viaje. ¿A quién cree que le debe su origen, su ser, su vida… a un compañero de viaje ó a su Creador ?

Debemos entender que somos responsables de nuestras acciones y de nuestros pensamientos ante Dios, y solo ante El.  Y que verse influídos, obedecer los pedidos o considerar los deseos de otro mortal es una verdadera idolatría.  El castigo, es severo, se nos ata con cadenas, se nos pone en prisión, se nos confina de por vida.  Y así debería ser, y eso es un ser humano, cuando todo nuestro ser debería conocer solo una orden, la de nuestro Creador, el que nos dio nuestra vida y nuestro entendimiento.

Estén seguros de que el individuo que considere a su mujer, su hijo, su padre ó su amigo por encima de su deber, es un idólatra, que sirve a la riqueza y no a Dios.

Recuerden las palabras de Cristo: “¿ Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”, que quiere decir que inclusive todos nosotros, pequeños e insignificantes como podemos ser, estamos aquí para servir a nuestros hermanos, la Humanidad, el mundo en general y nunca, ni por el instante más breve, estar bajo los dictados y las órdenes de otro individuo humano que esté en contra de aquellos motivos que sabemos que son las órdenes de nuestra alma.

Sean capitanes de sus almas, sean los dueños de su destino (que significa: permitan que su Yo sea gobernado y conducido enteramente por la divinidad que está dentro de ustedes, sin dar lugar e interferencia a ninguna persona ó circunstancia), siempre viviendo de acuerdo con las leyes de Dios, y siendo responsables sólo ante El, que les dio la vida.

Y todavía hay un punto que tratar.  Recuerden siempre el precepto que dio Cristo a sus discípulos: “No resistan el mal”.  La enfermedad y el mal no deben conquistarse en la lucha directa sino reemplazándolos por el bien.  La oscuridad resulta vencida por la luz, no por una mayor oscuridad, el odio por el amor, la crueldad por la compasión y la piedad, y la enfermedad por la salud.

Nuestro objetivo es advertir nuestras faltas y nos empeñamos por eso en desarrollar la virtud opuesta, a fin de que la falta desaparezca de nosotros como la nieve se derrite al sol.  No pelee contra sus preocupaciones, no luche contra su enfermedad, no combata sus defectos, es mejor que los olvide concentrándose en el desarrollo de la virtud que precisa.


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El Día Internacional del Terapeuta Floral fue establecido en el año 2009, el día 24 de Septiembre, dia del nacimiento del Dr. Edward Bach,  a partir de la votación realizada en el Grupo de Terapeutas Florales "Flor Vida", de Argentina, al cual pertenezco, y como iniciativa del mismo, siendo aprobado por el Bach Centre de Inglaterra ese mismo año.

El Dr. Bach nació el 24 de septiembre de 1886, en Moseley, en las afueras de Birminhgham, Inglaterra.

Elsa B. Mirol Colella

Psicología Holística - Terapia Floral - Astrología
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